miércoles, 15 de febrero de 2012

No hay como la casa de uno...dicen.

Volver de las vacaciones nunca resulta fácil. Pero este año hay tantas cosas positivas cargadas en la mochila que mi vuelta se ha vuelto diferente. Mientras duró la cursada de la carrera, año tras año el retorno se volvió similar, tal vez esa es la mayor diferencia en esta oportunidad en cuanto a la parte que en mi vida ocupa el estudio, la ausencia de cursada.
Tres finales me separan de mi primera meta en cuanto a formación profesional, por eso, estoy muy contenta. Además de no tener que volver a sentarme nuevamente en el aula por supuesto, eso suma un porcentaje bastante grande de felicidad también.
Las fiestas pasaron sin pena ni gloria, como cada año, como siempre, desde que mi memoria se ocupa de estos asuntos. Pasaron, esa es la mejor parte.
El primer mes del año, pasó entre lecturas bajo los ciruelos en el patio de la casa de mis padres, mandados con mamá, cero internet, cero celular, cero estudio y casi cero vida social y nocturna. Estuve tranquila, abusando de un descanso dudosamente merecido.
Pero acá estoy volviendo...
Respetando siempre mi postura anti tecnológica, como para limpiarme de las horas de Pc cargadas durante el año, tuve un buen enero.
Nació Alejo, mi sobrino que no es hijo de mi hermano. En realidad es de unos amigos, pero lamentablemente para el pobre ángel, en mi mente le cabe el título de sobrino.
Armamos la pelopincho y jugué en el agua con mis sobrinos, los que si son hijos de mi hermano y sufrirán por siempre el parentesco.
Casi como si fuera una obligación para mi, y por ende para Bichi, fuimos a la playa: jugamos en la arena, con las olas, en los medanos, con el tejo, las paletas, tomamos tereré con arena, caminamos de la mano al amanecer, a atardecer, mañana, tarde y noche, bailamos y leímos. Podría decir que fuimos muy felices también.
Para no ser injusta con el resto del año, debo decir que me encanta volver a casa, aunque haga unos cuantos grados más, aunque tenga unos ambientes menos, aunque el césped exista a varias cuadras de casa y aunque deba empezar a estudiar.
Bienvenida yo, ojalá disfrute de mí estadía...

2 comentarios:

Ljri dijo...

Increíble relato y lleno de una naturalidad y frescura que te caracterizan. Que continúen los éxitos y buen año para todo lo que te propongas.

Natys! dijo...

Gracias futuro colega, ojalá hayas tenido un excelente cumpleaños! Seguramente debes tener mil proyectos para este año, podrías contarme alguno eh! Besos..